Una de las medidas introducidas por el Real Decreto Ley 11/2020 es la posibilidad de que los contratos de alquiler que se vean afectados por la crisis sanitara en nuestro país puedan ser prorrogados por un plazo no superior a seis meses. Dicha prórroga deberá ser solicitada por el inquilino directamente al propietario y goza de un plazo concreto para su ejercicio: afecta a los contratos que finalicen entre el día 1 de abril y hasta pasados dos meses desde la terminación del Estado de Alarma. 

En ese sentido cabe recordar que el artículo 2 del citado Real Decreto ley prevé expresamente que la prórroga deberá respetar todas y cada una de las particularidades del contrato de arrendamiento que se ve extendido en el tiempo, como importe de la renta, obligaciones de las partes, etcétera, pero también deja libertad a las partes para fijar nuevos términos que deberán ser acordados de mutuo acuerdo entre arrendador e inquilino.